LIBRO Cuarto TÍTULO Primero CAPÍTULO V
Artículo 1929.- El dueño de un animal pagará el daño causado por éste, si no probare alguna de estas circunstancias:
- Que lo guardaba y vigilaba con el cuidado necesario;
- Que el animal fue provocado;
- Que hubo imprudencia por parte del ofendido;
- Que el hecho resulte de caso fortuito o de fuerza mayor.